¿Cuál es la cosa más loca que alguien ha hecho por amor? ¿Y qué tal si te dijéramos que alguien hizo esa locura por amor a ti?
Entonces, ¿qué fue lo que hizo? ¿Dejó toda su vida atrás y cruzó el mundo para estar con su ser amado? ¿Salvó la vida de sus amigos? ¿Volvió con alguien que lo traicionó?
Mucho más que todo eso. ¡Él sacrificó su vida para salvar la vida de quienes lo traicionaron!
Amor Eterno
Isaías, Jeremías y otros profetas hebreos describieron la relación de Dios con el pueblo de Israel como la relación entre un esposo y una esposa. Dios dijo a Su pueblo Israel: “Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:3).
Por amor, creó este mundo asombroso de manera precisa para que pudiéramos vivir aquí – nos dio un hogar maravilloso. Por amor, nos escogió para ser Su pueblo, para que a través de nosotros todo el mundo fuera bendecido.
Y Él siempre ha sido fiel – cada promesa que hizo como parte de Su pacto, la ha cumplido. Por ejemplo, prometió traer al pueblo judío de todo el mundo de regreso a la Tierra de Israel, ¡y lo hizo! Pero ¿hemos sido nosotros siempre fieles y hemos cumplido nuestra parte del pacto con Dios?
Nuestra Traición
Si nos examinamos a la luz de los Diez Mandamientos, podemos ver que todos hemos mentido, codiciado, y no siempre hemos honrado a nuestros padres. ¿Y qué hay de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18)? ¿Realmente hemos mostrado amor a los demás en todo momento? ¿Hemos hecho y pensado sólo cosas buenas – sin egoísmo, chismes, orgullo, celos o deseos de venganza?
Dios nos honró con todo lo bueno que tenemos en la vida y nos amó con todo Su corazón, como un esposo perfecto. Pero ¿y nosotros? ¿Lo hemos honrado y amado en cada momento, como está escrito: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas” (Deuteronomio 6:5)? O tal vez hemos elegido ir por nuestro propio camino —como si nosotros fuéramos Dios. Quizás pensamos que no era algo tan serio, pero Dios lo ve como traición.
Matrimonio con una Prostituta
Hay incluso un libro en las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento) acerca de esto: Oseas. Resumen rápido de la historia: Dios envía al profeta Oseas a casarse… ¡con una prostituta! Tienen tres hijos juntos, pero luego ella vuelve a ser infiel una y otra vez, y finalmente termina como esclava sexual.
Y aun así, Dios le dice a Oseas que continúe amándola, tal como Él, Dios, ama al pueblo de Israel. Ahora bien, la mujer sólo podía ser liberada de su esclavitud si alguien pagaba el precio para redimirla. Y Oseas decide pagarlo y la trae de vuelta a casa.
Las Buenas Noticias, Las Malas Noticias
Dios nos dio esta historia para mostrarnos cuánto nos ama a pesar de todo lo que hemos hecho contra Él. Y aquí tenemos buenas noticias y malas noticias.
Las malas noticias son que, según las Escrituras, el precio de nuestra traición contra un Dios eterno es la muerte y el castigo eterno (Daniel 12:2), y no hay ninguna buena obra que podamos hacer que anule nuestras malas obras (Isaías 64:6) —¡no podemos salvarnos a nosotros mismos!
Pero aquí están las buenas noticias. Dios dijo que sin importar cuántas veces hayamos sido infieles, cuántas veces nos hayamos rebelado contra Él y cuán lejos nos hayamos alejado – Él todavía nos ama tanto que pagó el precio máximo para liberarnos y traernos de vuelta a una relación con Él, ahora y para siempre.
¿Cómo lo hizo? A través de un sacrificio. El principio en la Escritura siempre ha sido que el sacrificio muere en lugar de la persona que pecó y así expía su pecado (Levítico 17:11).
Y Dios prometió que un día el Mesías vendría y daría Su vida como el sacrificio perfecto para expiar todos nuestros pecados, de una vez por todas, para cerrar la brecha entre nosotros y Dios, y darnos perdón y un nuevo comienzo (Isaías 53, Zacarías 12:10–13:1, Daniel 9:24–26).
El Héroe de la Historia
Entonces, ¿quién es este Mesías? Tal vez te sorprenda escuchar que las Escrituras Hebreas profetizaron repetidamente que el Mesías sería en realidad Dios mismo tomando carne y sangre.
Quizás hayas escuchado que es imposible que el Dios del universo venga en forma humana, pero la verdad es que las Escrituras Hebreas muestran que Dios ya apareció en forma de hombre ¡más de 40 veces!
Hay descripciones detalladas de cómo se sentó a comer con Abraham nuestro padre en la entrada de su tienda (Génesis 18); cómo se encontró con Jacob al otro lado del Jordán y tocó su muslo (Génesis 32:22–32); y cómo apareció en forma humana a Moisés y a los 70 ancianos de Israel en el Monte Sinaí – ¡lo vieron con sus propios ojos! (Éxodo 24:9–11).
Y los profetas dijeron que el Mesías sería esa misma persona – Dios en forma de hombre.
Está escrito que el Mesías vendría de la familia del rey David y nacería en Belén, pero también que existe desde la eternidad (Miqueas 5:1, Jeremías 23:5–6).
Según las Escrituras Hebreas, será “Padre Eterno” y “Dios Fuerte” o “Dios el Héroe” (Isaías 9:6), e incluso “El SEÑOR – יהוה – nuestra justicia” (Jeremías 23:5–6) – descripciones que sólo pueden referirse a Dios.
En otras palabras, Aquel que existió desde toda la eternidad y nos creó, descendió a este mundo roto y se convirtió en el héroe que sacrificó Su vida para salvarnos.
¿Cómo Podemos Identificar al Mesías?
Entonces, ¿cómo sabemos que Él ya vino?
Los profetas hebreos dijeron que el Mesías de Israel:
- Vendría antes de la destrucción del Segundo Templo (Daniel 9:24–26, Malaquías 3:1–3) —es decir, hace 2,000 años
- Sería rechazado al principio por el pueblo de Israel (Isaías 53:2–4, Salmo 118:22)
- Tomaría sobre Sí el castigo que merecíamos y moriría en nuestro lugar (Isaías 53, Daniel 9:24–26)
- Resucitaría para darnos vida eterna (Isaías 53:10–12, Salmo 16:10)
- Y traería a muchos gentiles a la fe en el Dios de Israel (Isaías 42:1–7, 49:5–6)
Yeshua Vino a Salvar
¿Quién cumplió todo esto? Un hombre judío llamado Yeshua, Jesús, hijo de David. Su nombre en hebreo significa “salvación”, y eso es exactamente lo que vino a traer.
Tal como prometió el profeta Jeremías, aunque rompimos el pacto con Dios, el Mesías vino a hacer un “nuevo pacto” con nosotros que nos permitiría recibir perdón y volver a una relación íntima con Dios (Jeremías 31:31–34, Isaías 42:1–7).
En Yeshua se cumplió esta increíble profecía sobre el Mesías:
“Mas Él herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus heridas fuimos nosotros sanados” (Isaías 53:5).
Nos Amó Hasta la Muerte
Entonces, ¿quién hizo la cosa más loca que alguien haya hecho por amor?
Yeshua, Jesús. Él vio todos nuestros pecados, sintió en Su propia carne el dolor de todas nuestras traiciones, pero aun así nos amó hasta la muerte, y decidió sacrificar Su vida para salvarte.
Pero al tercer día después de Su muerte, resucitó —y cientos de personas en Israel testificaron haberlo visto —¡algunos lo tocaron, otros comieron con Él!
¡Él venció la muerte!
Y todo lo que tenemos que hacer es elegir creer en Yeshua y caminar en Sus caminos de ahora en adelante. Como un novio, Él extiende Su mano hacia nosotros, Su amada, invitándonos a comenzar una vida nueva y plena, que durará para siempre.
Puedes descubrir por ti mismo la historia real de la vida de Yeshua y todo lo que hizo por nosotros en el Nuevo Pacto, o Nuevo Testamento. Puedes leerlo y ver más videos conmovedores haciendo clic en el botón de abajo.
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